Pitiriasis rosada

21:55 - 4 mayo , 2021

Padecimiento

Es un padecimiento cutáneo pasajero y no contagioso que ocasiona una mancha grande con forma de círculo u óvalo que suele aparecer en el área pectoral y abdominal, así como en la espalda, conocida como placa heráldica o placa madre, que puede medir hasta 12 cm de largo y causar una fuerte comezón.

Conforme la erupción se disemina, la mancha inicial se fusiona con la aparición de puntos pequeños que se extienden por el torso. En algunos casos, pueden propagarse a brazos y piernas.

Los adolescentes y adultos jóvenes, especialmente las mujeres, son los grupos más vulnerables de presentar esta afección.

Hasta el momento se desconoce qué causa la pitriasis rosada, pero los estudios indican que puede deberse a una infección de índole viral, principalmente por determinadas cepas herpéticas. Suele aparecer con mayor frecuencia en los meses de primavera u otoño.

Síntomas:

La pitriasis rosada puede durar entre 4 y 8 semanas, cuya sintomatología característica consiste en:

  • Erupciones en tonalidades rosadas o rojizas.
  • Manchas circulares u ovaladas.
  • Comezón.

Antes de que aparezca la mancha, puede presentarse:

  • Cansancio extremo.
  • Jaqueca.
  • Temperatura elevada.
  • Garganta adolorida.
  • Náusea.
  • Inapetencia.

Estos síntomas pueden desaparecer entre tres y 10 semanas.

Posibles complicaciones

Por lo general esta patología no produce ningún riesgo para la salud, salvo molestias generales debido a una intensa comezón.

Las mujeres que presentan pitiriasis rosada durante las primeras 10 semanas de gestación pueden dar a luz a un bebé prematuro.

Diagnóstico y tratamiento:

Una vez que tu médico analice tus síntomas e historial clínico, te realizará un examen físico y una revisión minuciosa de la piel, que puede incluir una dermoscopia o una toma de muestra de piel para ser analizada en el laboratorio y confirmar el diagnóstico, ya que la pitriasis rosada puede confundirse con la tiña, eccema o psoriasis.

Es posible que tu médico te solicite también un análisis de sangre para descartar un tipo de sífilis que puede ocasionar una erupción semejante.

Por lo general, la pitriasis rosada suele desaparecer por sí sola entre la tercera y doceava semana de la erupción, pero para tratar la comezón intensa, es posible que tu médico te recete:

  • Antihistamínicos.
  • Corticoesteroides.
  • Antivirales.

Con el fin de evitar la irritación en la piel, es posible que te sugiera también baños suaves y lubricantes o cremas con hidrocortisona.

Asimismo, la fototerapia puede contribuir a que la erupción cese, aunque también puede ocasionar que las manchas se oscurezcan. Sin embargo, la pitiriasis rosada no suele dejar cicatrices y no es una enfermedad recurrente.

En el Departamento de Medicina Interna del Centro Médico ABC te brindamos servicios de atención médica con la más alta calidad y seguridad, desde la prevención, diagnóstico, tratamiento oportuno y seguimiento de patologías infecciosas, respiratorias, endocrinológicas, dermatológicas, reumáticas, nefrológicas, gastrointestinales, y hematológicas, tanto de padecimientos crónico-degenerativos como de cuadros agudos, mediante un modelo integral y multidisciplinario.

Centros y departamentos relacionados:

Medicina Interna
Radiología e Imagen Molecular
Laboratorio Clínico

Fuentes:

  • mayoclinic.org
  • medlineplus.gov
  • rchsd.org/health
  • stanfordchildrens.org
  • cigna.com
  • msdmanuals.com
  • medigraphic.com
  • Jiménez-Cornejo MC, González-de la Torre S. Pitiriasis Rosada: aspectos generales, bases para el diagnóstico y tratamiento. Hipoc Rev Med. 2011;6(26):12-14.
  • López-Carrera I, Durán-McKinster C, Sáez-de-Ocariz MM, et al. Pitiriasis rosada: un exantema que debe ser reconocido por el médico de primer contacto. Estudio de 30 casos. Acta Pediatr Mex. 2014;35(4):289-294.
  • Pérez-Elizondo AD, Ortiz-Ortega L, Contreras-Guzmán C. Pitiriasis rosada de Gibert: una breve revisión de un exantema común. Arch Inv Mat Inf. 2015;7(1):27-29.
  • Centeno A, Danielo C, Papa M, et al. Pitiriasis rosada atípica. Med Cutan Iber Lat Am. 2007;35(2):104-107.
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