Depresión en los niños

La depresión es un trastorno mental que, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, afecta a más de 300 millones de personas en el mundo.

Las personas que sufren de depresión presentan tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

Aunque puede ser normal que los niños se pongan tristes, se sientan desanimados o estén irritables o decaídos de vez en cuando,  es importante poner especial atención si estos estados de ánimo se presentan por tiempos prolongados ya que podría tratarse de depresión. Hoy en día, hay más niños y niñas diagnosticados con trastornos depresivos.

Otro signo de que un niño puede estar en depresión son sus pensamientos negativos, que incluyen el centrarse en los problemas y en los errores, ser muy crítico con todo, sobre todo consigo mismo.

Causas de la depresión infantil:

  • Biológicas: factores hereditarios, bioquímicos, hormonales y neuronales.
  • Estacionales: son los asociados con los cambios de estación.
  • Psicológicas: pérdida de seres queridos, mala relación con los padres, problemas de autoestima, etc.
  • Del entorno: la presión a la que los niños estén sometidos, estrés, tensión, etc.

Debido a que la depresión infantil puede manifestarse de distintas maneras, y sus síntomas pueden ser confundidos con un mal comportamiento o negatividad, te compartimos algunas recomendaciones que puedes seguir si sientes que tu hijo o hija puede estar deprimido.

  • Habla con tu hijo/a sobre la depresión y su estado de ánimo. Los niños pueden negar, ignorar u ocultar el cómo se sienten, por eso es importante escucharlos y ofrecerles su apoyo.
  • Realiza una consulta con su pediatra. Esto ayudará a descartar posibles afecciones que pudieran estar provocando síntomas de depresión en el menor, o si al contrario, el pediatra detecta signos de depresión, lo canalizará con un especialista.
  • Ponte en contacto con un especialista en salud mental. Un psiquiatra o un psicólogo de niños o adolescentes puede evaluar a su hijo y recomendar un tratamiento.

Aunque un tratamiento con un terapeuta es importante, como papás también pueden ayudar a la mejoría de sus hijos, por ejemplo, asegurándose de que lleven una buena alimentación, que el menor duerma lo suficiente y que realice alguna actividad física constante.

Es importante pasar tiempo de calidad con sus hijos haciendo cosas que ambos disfruten y ser siempre pacientes y comprensivos.

 


Fuentes:

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression

https://www.who.int/topics/depression/es/

https://kidshealth.org/es/parents/understanding-depression-esp.html