ABC del ICTUS

Los ataques al corazón y los accidentes cerebrovasculares (ictus) suelen ser fenómenos que se deben sobre todo a obstrucciones en el flujo sanguíneo que impiden que la sangre llegue al corazón o al cerebro.

Las causas más importantes de cardiopatía y accidentes cerebrovasculares (ictus) son una dieta que no fomenta la salud, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol.

SÍNTOMAS

El síntoma más común del accidente cerebrovascular es la pérdida, generalmente en un solo lado, de fuerza muscular en los brazos, piernas o cara. Otros síntomas consisten en:

  • Entumecimiento en la cara, piernas o brazos, por lo general unilateral
  • Confusión
  • Dificultad para hablar o comprender lo que se dice
  • Problemas visuales en uno o ambos ojos
  • Dificultad para caminar
  • Mareos
  • Pérdida de equilibrio o coordinación
  • Dolor de cabeza intenso de causa desconocida
  • Debilidad o pérdida de conciencia

El sistema nervioso central tiene la capacidad de responder ante una lesión cerebral. En un ictus (infarto o hemorragia cerebral) se lesionan miles de neuronas que tenían una función corporal específica como mover el brazo o la pierna, el lenguaje, la deglución, etc. Desafortunadamente, esas neuronas perdidas no pueden recuperarse, sin embargo, el sistema nervioso cuenta con la neuroplasticidad. Las neuronas restantes aprenden nuevas funciones y le permiten al cuerpo recobrar la función. Es un proceso de reaprendizaje, y de igual forma que aprendiste a caminar, andar en bicicleta o escribir, se requiere de actividades repetitivas para lograr perfeccionar el control motor.

REHABILITACIÓN Y RECUPERACIÓN

Un buen programa de rehabilitación incluye un reentrenamiento motor basado en la realización de tareas específicas y propias de la vida diaria. La rehabilitación física es la piedra angular para la recuperación paulatina de los pacientes posterior a un ictus.

Después de haber sufrido un ictus o enfermedad vascular cerebral (EVC), se espera un porcentaje de recuperación espontánea. Dentro de los primeros tres meses se obtiene esta recuperación de forma rápida que perdura hasta los seis. Pasado este periodo, la recuperación motora continúa pero es más lenta. Estar dentro de un programa de rehabilitación estimula la reorganización y reaprendizaje de las actividades de la vida diaria hasta lograr el máximo potencial de recuperación. Todo paciente que ha sufrido un ictus debe de estar recibiendo tratamiento por el área de terapia física, por lo que es importante estar en comunicación constante con tu médico.