Recomendaciones para viajar embarazada

El mejor momento para viajar durante el embarazo depende de cómo te sientas y de las indicaciones de tu médico. A muchas embarazadas les gusta viajar durante el segundo trimestre. En ese momento, quizás no tengas demasiadas náuseas del embarazo ni estés tan cansada como lo estabas al comienzo del embarazo. Tu abdomen está creciendo pero todavía te resulta cómodo moverte. Al acercarse a la fecha prevista de parto, quizás le resulte muy incómodo caminar, sentarse y incluso dormir.

Toma en cuenta estas recomendaciones para viajar embarazada:

PREPARA TU VIAJE

  • Planea tu viaje con anticipación.
  • Pregunta a la aerolínea si tiene una fecha límite para dejar viajar a las embarazadas. Puedes viajar en la mayoría de las aerolíneas hasta la semana 36 de embarazo. Pero si estás viajando fuera del país, la fecha límite puede ser antes.
  • Consulta qué atención médica cubre tu seguro de salud. La mayoría de los planes de seguro cubren atención médica de emergencia no importa dónde estés, pero debes averiguar qué significa una emergencia para tu plan de salud para saber exactamente lo que pagará.
  • Considera comprar un seguro de viaje, que cubra tu atención médica cuando estés de viaje en otro país.
  • Averigua qué tipo de atención médica hay en el destino de tu viaje y pregunta a tu médico si puede recomendarte a otro médico en el área a donde viajarás.
  • Lleva una copia de tu historial clínico, el teléfono de tu médico, vitaminas prenatales y los medicamentos que necesites en tu cartera, equipaje de mano o bolso que planees tener en todo momento para tenerlos siempre a tu alcance.
  • Visita el Departamento de Medicina Preventiva ABC para consultar información sobre vacunas, cómo manejar problemas de salud durante el viaje.

¿CUÁNDO DEBES BUSCAR ATENCIÓN MÉDICA?

Si tienes alguno de los siguientes síntomas durante el viaje, pide atención médica de inmediato:

  • Dolor abdominal o cólicos.
  • Contracciones.
  • Dolores de cabeza fuertes.
  • Hinchazón de piernas o dolor.
  • Sangrado vaginal o si pierdes tejido con sangre o coágulos.
  • Problemas de la vista.
  • Si se rompe la bolsa o fuente (esto puede suceder en un chorro grande o un hilo constante de líquido).

SI VIAJAS EN AVIÓN:

  • Pregunta a tu médico si puedes tomar medicamentos para las náuseas y poder aliviarlas.
  • Reserva un asiento en el pasillo para que no tengas que pasar por encima de los otros pasajeros cuando necesites ir al baño o caminar. Trata de sentarte en la parte delantera del avión, porque se sienten menos los movimientos de la aeronave.
  • Bebe mucha agua, evita las bebidas gasificadas y no comas alimentos que te provoquen gases, ya que el gas en el abdomen puede expandirse con la altitud y hacerte sentir incómoda.
  • Abróchate el cinturón de seguridad cuando estés en su asiento, esto puede ayudar a prevenir lesiones en caso de turbulencia.
  • Usa ropa suelta y cómoda, flexiona los pies durante el vuelo y camina cuando sea seguro levantarte de tu asiento. Esto puede ayudar con la circulación de la sangre y a reducir el riesgo de tromboflebitis venosa profunda (TVP), que es un coágulo de sangre adentro de una vena.
  • Avisa al asistente de vuelo si te sientes mal o estás muy incómoda durante el vuelo.

SI VIAJAS EN AUTO:

  • Usa el cinturón de seguridad.
  • Trata de no manejar más de 5 o 6 horas por día. Si puedes, divide el viaje en varios días con horas reducidas de manejo.
  • En los viajes largos, bebe agua, usa ropa suelta y toma descansos para salir del auto, caminar y estirarte. No apagues las bolsas de aire de tu vehículo, ya que pueden mantenerte a ti y a tu bebé seguros en caso de accidente.
  • Inclina la posición del asiento y muévelo lo más lejos posible del tablero o volante, pero si estás manejando, asegúrate de que puedas llegar a los pedales.
  • Si tienes un accidente, pide atención médica inmediata.

Con información de March of Dimes