Centro Médico ABC > Padecimientos > Lesiones de los nervios periféricos

Qué son lesiones de nervios periféricos

17 de septiembre 2025

Las lesiones de nervios periféricos son diversos tipos de neuropatías periféricas que se originan por un padecimiento preexistente, una infección viral, problemas en el metabolismo, tumores, desequilibrios hormonales o por la compresión física de un nervio, aunque algunas personas pueden nacer con trastornos de nervios periféricos.

Los nervios periféricos cumplen una función vital en el organismo porque son los responsables de conectar el cerebro y la médula espinal con los distintos componentes corporales. Estos nervios se componen de fibras frágiles denominadas axones, las cuales son aisladas por los tejidos circundantes, por lo que pueden lesionarse con facilidad y ocasionar una interferencia, distorsión o interrupción entre el cerebro, los músculos y los órganos.

Las lesiones de nervios periféricos se clasifican en:

  • Leve: con el tratamiento oportuno y adecuado tiene una probabilidad alta de sanarse.
  • Grave: puede haber una pérdida de sensibilidad en el área afectada, por lo que el proceso de recuperación puede ser más complejo.

Las lesiones de nervios periféricos pueden originarse por diversas causas en donde los traumatismos directos como fracturas o cirugías son las causas más comunes. Pero también pueden producirse por compresiones prolongadas de un nervio como las hernias discales; y por enfermedades metabólicas como la diabetes que provoca neuropatía diabética.

Infecciones, procesos inflamatorios, intoxicaciones por sustancias químicas, tratamientos oncológicos como la quimioterapia o las deficiencias nutricionales, especialmente deficiencia de complejo B, también son situaciones capaces de dañar la estructura o función del nervio.

Signos y síntomas Lesiones de los nervios periféricos

Las lesiones de los nervios periféricos pueden manifestarse con síntomas variados, en función a su localización y al grado de daño.

Pero a grandes rasgos se percibe pérdida de sensibilidad como adormecimiento, hormigueo o falta de respuesta al tacto; también puede ver dolor tipo ardor o punzante, así como debilidad muscular en la zona afectada.

Todos estos síntomas pueden ser parciales o totales, en función a si la lesión es por compresión, sección o degeneración del nervio.

Otro signo importante es la pérdida de reflejos en el área inervada, además de alteraciones en la función motora que pueden limitar movimientos finos o gruesos. Y en casos de mayor gravedad, los pacientes presentan atrofia muscular progresiva o cambios en la piel como sequedad y cambio de color, lo que refleja la alteración del control nervioso sobre los tejidos.

Diagnóstico Lesiones de los nervios periféricos

El diagnóstico de las lesiones de nervios periféricos se basa en la evaluación clínica detallada del paciente, en donde el médico explora la fuerza, reflejos y sensibilidad de la región comprometida.

La historia clínica es fundamental para identificar antecedentes de traumatismos, cirugías o enfermedades que puedan haber afectado los nervios periféricos.

También se requiere de estudios complementarios como la electromiografía y la conducción nerviosa que permiten medir tanto la velocidad de transmisión eléctrica del nervio como la actividad muscular.

Por otra parte, es posible emplear imágenes como la resonancia magnética o ecografía para identificar compresiones o lesiones estructurales que expliquen los síntomas.

Tratamiento Lesiones de los nervios periféricos

El tratamiento de las lesiones de nervios periféricos variará en función a la gravedad y causa de la situación.

Para casos leves el abordaje suele ser conservador e incluye reposo, tratamiento para controlar el dolor neuropático y fisioterapia dirigida a mantener la movilidad y evitar contracturas.

Si la causa es compresiva, como es el caso del síndrome del túnel carpiano, se puede recurrir a férulas o infiltraciones para aliviar la presión.

En aquellos casos de lesiones más severas, puede ser necesaria la cirugía para reparar, liberar o reconstruir el nervio afectado. Este tipo de procedimientos son más efectivos cuando se realizan en fases tempranas, antes de que el músculo pierda por completo su capacidad de respuesta.

Para algunos casos es posible utilizar injertos nerviosos para restituir la continuidad de un nervio seccionado.

La rehabilitación es crucial y suele ser prolongada, ya que busca estimular la recuperación funcional, prevenir la atrofia muscular y readaptar al paciente a sus actividades diarias. Para esto se incluyen ejercicios de fuerza, estimulación eléctrica, terapia ocupacional y técnicas para el manejo del dolor.

La constancia en el proceso de rehabilitación mejora de manera significativa las posibilidades de recuperar la función nerviosa y la calidad de vida del paciente.

En el Centro Neurológico del Centro Médico ABC te podemos dar atención especializada ¡Contáctanos!

Fuentes:

¿Cómo podemos ayudarte?

    Ricardo Ostos

    Ricardo Ostos

    Content Creator

    Ricardo tiene la capacidad de transmitir información médica compleja de una manera accesible y amigable para que todos nuestros pacientes puedan comprenderla y beneficiarse de ella. Además, tiene un enfoque empático y sensible, ofreciendo información y consejos prácticos que realmente hacen la diferencia en la vida de las personas. #lavidanosune.

    Conoce más sobre Ricardo en LinkedIn

    La difusión del contenido del presente material es únicamente para fines informativos y no sustituye bajo ninguna circunstancia o condición a una consulta con el médico especialista, por lo que el Centro Médico ABC no se hace responsable por el uso distinto que pueda darle a la misma. En caso de requerir mayor información relacionado con el tema, le sugerimos contacte directamente al médico especialista de su confianza.