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Enfermedades venosas obstructivas

Enfermedades venosas obstructivas

Entre las enfermedades venosas obstructivas se encuentran:

Síndrome del cascanueces (Nutcraker syndrome)

También conocido como atrapamiento de la vena renal izquierda (VRI), es un problema poco reconocido pero que puede causar muchos síntomas. La compresión de la VRI entre la arteria mesentérica superior y la aorta se conoce como fenómeno de cascanueces. Cuando esta compresión se asocia a síntomas, se le llama síndrome del cascanueces.

La compresión de la vena renal produce obstrucción al paso de la sangre del riñón a la vena cava, esto ocasiona hipertensión venosa, formación de várices y venas colaterales que causan los síntomas.
Este síndrome ocurre mas frecuentemente en mujeres en la 3era a 4ta década de la vida.

Síntomas del síndrome del cascanueces (Nutcraker syndrome)

Los síntomas principales son dolor en el flanco izquierdo del abdomen, irradiado a la nalga, y la presencia de sangre en la orina. También puede producir síntomas de congestión venosa pélvica en mujeres y varicocele en hombres por el reflujo masivo a la vena gonadal izquierda.

Los síntomas de congestión pélvica (SCP) son dolor pélvico crónico, sensación de pesadez en pelvis principalmente al estar parada o sentada por periodos prolongados, dispareunia (dolor en las relaciones sexuales), dismenorrea (dolor durante la menstruación), y síntomas urinarios (dolor al orinar, orinar mucho, urgencia para orinar) o rectales (constipación).

Diagnóstico y tratamiento para el síndrome del cascanueces

Para el diagnóstico se utiliza el ultrasonido doppler color, la angiotomografía y la resonancia magnética. De forma invasiva también se puede realizar una venografía, durante la cual se puede realizar también el tratamiento definitivo.

Solo los pacientes con síndrome (síntomas) del cascanueces y síntomas severos, sin mejoría con el tratamiento médico, se deben someter a cirugía endovascular o abierta.

La cirugía abierta puede consistir en el corte y reimplantación de la vena renal o de la arteria mesentérica superior en una posición que evite la compresión de la vena, el autotransplante renal o un puente de la vena renal izquierda. Estos procedimientos son muy invasivos y conllevan gran morbilidad, por lo que han caído en desuso.

Actualmente el abordaje preferido es el endovascular, con la embolización (cierre con pequeños coils-alambres) de las venas gonadal izquierda y las afluentes a la vena renal para evitar el reflujo y la hipertensión, además de la dilatación con stents de la vena renal izquierda para eliminar la obstrucción causada por las arterias mesentérica superior y aorta abdominal. La recuperación es muy rápida pudiéndose realizar de forma ambulatoria.

Síndrome de May-Thurner
El síndrome de May-Thurner (SMT) es una compresión de la vena iliaca común izquierda por la arteria iliaca común derecha contra las vértebras lumbares. Cuando no hay síntomas se llama fenómeno de May-Thurner, cuando estos se presentan se conoce como síndrome.

La obstrucción parcial puede ser leve y permanecer asintomática, una obstrucción más severa puede causar trombosis con síntomas importantes.

El SMT es una entidad poco conocida pero sabemos que es una causa importante de trombosis venosa proximal.

Factores de riesgo de May-Thurner
Las factores de riesgo son: sexo femenino, postparto, multíparas, uso de anticonceptivos orales o individuos con anormalidades en la columna. La deshidratación y los estados procoagulantes influyen mucho en los casos de SMT y trombosis.

Síntomas de May-Thurner

Los síntomas van desde ligero edema ocasional del miembro inferior izquierdo, hasta edema importante, doloroso e incapacitante. Otros síntomas pueden parecerse a los de la insuficiencia venosa crónica: várices, edema, dolor, prurito, cambios en la coloración de la piel, etc.
La presentación típica es una mujer joven con edema súbito de todo el miembro inferior izquierdo.

Diagnóstico y tratamiento para el síndrome de May-Thurner

El diagnóstico se realiza, además de la sospecha clínica, con un ultrasonido doppler venoso o una angiotomografía y se confirma con una venografía en la cual se puede dar tratamiento de la trombosis y de la estenosis.

Los pacientes asintomáticos o con síntomas leves no se tratan quirúrgicamente.

Se utiliza ultrasonido intravascular para hacer un diagnóstico mas preciso; cuando hay coágulos se emplean sistemas que los rompen y/o los aspiran, y se colocan stents para evitar la compresión extrínseca.

El objetivo principal del tratamiento, además de aliviar los síntomas, es evitar el síndrome pos-trombótico, una enfermedad que puede afectar de forma grave la calidad de vida a largo plazo.

En el Centro Cardiovascular te ofrecemos una amplia gama de servicios de diagnóstico, tratamiento oportuno y seguimiento para cuidar las arterias y venas de nuestro cuerpo.

Fuente:
Dr. Claudio Alberto Ramírez Cerda – Médico especialista en Cirugía Vascular y Endovascular del Centro Médico ABC.

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