Factores de riesgo: ¿por qué se tapan las arterias?
Si bien se desconoce la causa primordial que detona el inicio de la ateroesclerosis, se sabe que existen diversas condiciones que dañan el revestimiento interno de las arterias. Estos factores de riesgo se dividen en dos categorías:
Factores de riesgo no modificables
Existen elementos biológicos que aumentan la probabilidad de desarrollar la enfermedad y que no podemos cambiar:
- Edad: el riesgo aumenta con el envejecimiento natural y el desgaste arterial.
- Sexo: estadísticamente, afecta con mayor frecuencia al sexo masculino.
- Historia familiar: la genética y los antecedentes de enfermedades cardíacas en la familia juegan un papel clave.
- Raza: población afrodescendiente, hispanoamericana y del sur asiático tienen mayor prevalencia.

Factores de riesgo modificables (estilo de vida y salud)
Son aquellos padecimientos o hábitos sobre los cuales sí podemos intervenir para frenar o prevenir la enfermedad:
- Tabaquismo (fumar destruye las paredes arteriales).
- Hipertensión arterial y niveles elevados de colesterol y triglicéridos.
- Diabetes y resistencia a la insulina.
- Sobrepeso, obesidad y sedentarismo.
- Procesos inflamatorios crónicos provocados por enfermedades autoinmunes o de la piel como la artritis, la psoriasis, el lupus o la enfermedad intestinal inflamatoria.
- Problemas de salud mental y altos niveles de estrés.
Signos y síntomas de la ateroesclerosis según la arteria afectada
En sus etapas iniciales, la ateroesclerosis es una enfermedad silenciosa; la mayoría de los pacientes no experimentan síntomas hasta que las arterias se encuentran obstruidas de manera significativa.
Cuando el flujo sanguíneo disminuye críticamente, la sintomatología aparece y varía por completo dependiendo de la zona del cuerpo afectada.

Arterias del corazón (Miocardiopatía isquémica)
Provoca un bajo suministro de oxígeno al miocardio. Sus síntomas principales son:
- Dolor o presión en el pecho (angina de pecho).
- Opresión pectoral, falta de aire y palpitaciones.
- Sudor frío, mareo, náuseas y cansancio extremo.
Arterias cerebrales (riesgo de accidente isquémico transitorio)
Cuando el bloqueo interrumpe el flujo al cerebro, se puede presentar un «mini accidente cerebrovascular» o un evento definitivo. Los signos de alerta graves incluyen:
- Adormecimiento, entumecimiento o falta de fuerza en las extremidades (comúnmente de un solo lado del cuerpo).
- Dificultad para hablar, pensar o problemas de memoria.
- Problemas repentinos de visión.
- Músculos del rostro caídos.
Arterias de brazos y piernas (enfermedad arterial periférica)
La falta de sangre en las extremidades genera molestias notables al hacer esfuerzo físico:
- Dolor, pesadez, calambres o molestias en las piernas al caminar o subir escaleras (que suelen desaparecer con el reposo).
- Hipotensión arterial (presión notablemente más baja) en la extremidad afectada.
Arterias renales
El daño en los vasos sanguíneos que van hacia los riñones altera la presión general y la filtración del cuerpo:
- Hipertensión arterial severa o de difícil control.
- Insuficiencia renal crónica.
Arterias mesentéricas (isquemia arterial mesentérica)
La falta de irrigación en el sistema digestivo provoca:
- Dolor abdominal intenso después de comer.
- Diarrea y pérdida de peso involuntaria.
El diagnóstico preventivo en el consultorio
Existen soplos o signos que el paciente no puede percibir, pero que un médico puede identificar preventivamente usando un estetoscopio durante una revisión de rutina. Por ejemplo: un soplo en el cuello (alerta de enfermedad en las arterias carótidas) o un soplo en el abdomen (signo temprano de acumulación de placa en las arterias renales).
Posibles complicaciones de una obstrucción arterial
De no controlarse a tiempo, el avance de la placa puede detonar emergencias médicas o condiciones crónicas graves:
- Ataque cardíaco o insuficiencia cardíaca.
- Aneurismas (debilitamiento y abultamiento de la pared arterial).
- Accidentes cerebrovasculares (embolias).
- Enfermedad arterial periférica avanzada e insuficiencia renal crónica.
Diagnóstico y tratamiento: ¿qué opciones existen?
Para establecer un diagnóstico certero, el médico analizará tu historial clínico, realizará una exploración física (buscando los soplos antes mencionados) y solicitará estudios especializados como: exámenes de sangre, electrocardiograma, prueba de esfuerzo, ecografía Doppler, ecocardiograma, angiografía, resonancia magnética o tomografía por emisión de positrones (PET).
El tratamiento dependerá enteramente de la gravedad y localización del bloqueo, pero se basa en tres pilares:
- Cambios urgentes en el estilo de vida: adoptar una alimentación sana (baja en grasas saturadas), mantener un peso adecuado, manejar el estrés, aumentar la actividad física y, de manera crucial, dejar de fumar.
- Tratamiento farmacológico: medicamentos diseñados para controlar la presión arterial alta, regular los niveles de azúcar y disminuir el colesterol en la sangre.
- Procedimientos quirúrgicos: en casos avanzados donde el flujo está críticamente comprometido, se requerirá la valoración de un cirujano vascular para realizar una angioplastia con colocación de stents o un puente quirúrgico (bypass).
En el área de Enfermedad vascular, arterial y venosa del Centro Médico ABC te podemos dar atención especializada ¡Contáctanos!
Fuentes:
- Dr. Salomón Cohen Mussali – Médico especialista en Cirugía Vascular y Endovascular del Centro Médico ABC.
- NIH, MSD Manuals
