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Electrocardiograma (ECG): qué es, para qué sirve y cómo leerlo

11 de septiembre 2026

Especialista coloca electrodos en el pecho de un hombre para realizarle un electrocardiograma.

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El corazón es el motor de nuestro cuerpo y su funcionamiento depende en gran medida de un sistema eléctrico interno que coordina cada latido. Cuando se sospecha de un trastorno cardíaco o simplemente se busca realizar una evaluación preventiva de la salud cardiovascular, existen diversas herramientas médicas que permiten evaluar su estado de forma rápida y precisa. Entre todos los procedimientos disponibles, el electrocardiograma destaca como una de las pruebas diagnósticas fundamentales, no invasivas e indoloras más utilizadas en la práctica médica actual.

Comprender en qué consiste esta prueba, cuáles son sus indicaciones y de qué manera ayuda a los especialistas a prevenir o detectar afecciones a tiempo es primordial para tomar decisiones informadas sobre nuestro bienestar. En esta guía completa aprenderás cómo funciona este estudio, qué significan sus registros y por qué tu médico del Centro Médico ABC puede recomendarte su realización como parte de una revisión de rutina o ante la presencia de ciertos síntomas.

¿Qué es un electrocardiograma y cómo funciona?

Un electrocardiograma (ECG) es un estudio no invasivo que mide y registra la actividad eléctrica del corazón en cada latido a través de un electrocardiógrafo, permitiendo evaluar el ritmo cardíaco e identificar afecciones de forma rápida.

El electrocardiograma o ECG es un tipo de estudio que permite identificar problemas del corazón ante la sospecha de algún trastorno cardíaco. Esta herramienta médica estándar destaca por ser un procedimiento sumamente confiable, 100% seguro, accesible y completamente indoloro, ideal para obtener una visión adecuada del estado cardiovascular inicial de cualquier persona.

Para entender qué es un electrocardiograma, es necesario saber cómo funciona a partir de la medición de la actividad eléctrica de los latidos. Con cada impulso que se genera en el corazón, se produce una pequeña onda eléctrica que hace que el músculo cardíaco se contraiga y bombee sangre. El estudio captura estas diminutas señales y permite ilustrar los resultados de manera impresa o digital a partir de un dispositivo especializado llamado electrocardiógrafo. La información registrada es fundamental para que el médico tratante traduzca los impulsos en un gráfico comprensible y tome decisiones oportunas respecto al tratamiento y manejo clínico del paciente.

Diferencia entre ECG, EKG y “cardiograma”

ECG y EKG son acrónimos que refieren al mismo estudio (electrocardiograma), variando solo por su origen en inglés o alemán; mientras que cardiograma es un término genérico para cualquier registro de la función del corazón.

En el ámbito médico y en la búsqueda de información médica, es muy habitual encontrar diferentes términos para referirse a la misma prueba. La sigla ECG proviene de la denominación en español e inglés (electrocardiogram), mientras que la sigla EKG deriva de la palabra en alemán (Elektrokardiogramm). Ambos acrónimos describen exactamente el mismo procedimiento médico y pueden usarse indistintamente en la práctica clínica.

Por su parte, la palabra cardiograma se utiliza de manera más coloquial o generalizada para referirse al gráfico o representación impresa que resulta de este estudio. Sin embargo, en un sentido médico más amplio, un “cardiograma” puede hacer referencia a otros registros gráficos de la función cardíaca, por lo que el término formal y preciso sigue siendo electrocardiograma.

¿En qué consiste un electrocardiograma en reposo?

El electrocardiograma en reposo es la modalidad convencional del estudio donde el paciente permanece recostado tranquilamente durante unos minutos mientras el equipo registra la actividad eléctrica básica de su corazón.

El electrocardiograma en reposo es la modalidad estándar y más común en la que se realiza este examen. Para su ejecución, el paciente debe recostarse en una camilla de forma cómoda, relajada y mantenerse completamente inmóvil durante un breve periodo que suele durar entre 5 y 10 minutos. Durante este tiempo, no se aplica ningún tipo de esfuerzo físico ni estímulo adicional.

Esta variante en reposo busca capturar la actividad eléctrica basal del corazón, es decir, el comportamiento natural del órgano en condiciones normales de tranquilidad. Es el estudio inicial por excelencia en salas de urgencias, consultas preventivas y evaluaciones preoperatorias. Si el médico requiere observar el comportamiento del corazón bajo estrés físico o durante un tiempo prolongado, evaluará solicitar otros estudios de diagnóstico cardiovascular complementarios.

¿Para qué sirve un electrocardiograma normal y cuándo se solicita?

Un electrocardiograma sirve para evaluar el ritmo y la frecuencia del corazón, identificar infartos, arritmias o daños estructurales, y se solicita ante síntomas específicos o como valoración preventiva.

Esta prueba se utiliza principalmente para detectar arritmias, infartos al corazón, problemas estructurales, o incluso, para verificar si un dispositivo cardíaco como el marcapasos está funcionando correctamente. Obtener un electrocardiograma normal sirve como punto de comparación básico para descartar alteraciones en la conducción eléctrica y confirmar que el miocardio está recibiendo el flujo sanguíneo adecuado en todas sus zonas.

El electrocardiograma es un estudio indispensable que se utiliza en una gran variedad de situaciones clínicas. Es muy frecuente su uso en la sala de urgencias para evaluar a pacientes que ingresan con dolor en el pecho o falta de aire; también se efectúa de manera habitual durante revisiones médicas de rutina o evaluaciones preoperatorias para garantizar que el paciente sea apto para una cirugía. De igual manera, resulta fundamental para el monitoreo de pacientes con enfermedades cardíacas crónicas ya diagnosticadas, permitiendo al especialista ajustar tratamientos de manera segura. Tu médico del ABC te notificará si debes hacerte un estudio de este tipo según tus factores de riesgo.

Síntomas y condiciones que detecta un ECG

El ECG detecta arritmias, infartos previos o en curso, falta de riego sanguíneo e hipertrofia, indicándose ante dolor de pecho, palpitaciones, mareos o dificultad para respirar.

Aunque habitualmente un electrocardiograma se sugiere ante la presencia de síntomas de alerta, también se realiza a personas asintomáticas con antecedentes familiares de haber sufrido algún problema del corazón. Las señales corporales más comunes que justifican la realización inmediata del estudio incluyen:

  • Dolor o presión en la zona pectoral que puede extenderse hacia el brazo o la mandíbula.
  • Sensación de falta de aire, sofoco o dificultad repentina para respirar.
  • Pulso irregular, acelerado o aceleración repentina de las palpitaciones en reposo.
  • Mareos, confusión, debilidad inexplicable o episodios de desmayo (síncope).

Entre las principales condiciones de salud que el estudio ayuda a diagnosticar se encuentran el infarto agudo al miocardio, la isquemia (falta de flujo sanguíneo al músculo cardíaco), las arritmias (como la fibrilación auricular o la taquicardia) y la hipertrofia o engrosamiento de las paredes del corazón.

Colocación de electrodos y derivaciones del electrocardiograma

La colocación de electrodos consiste en adherir pequeños parches conductores en el tórax y las extremidades para registrar la actividad eléctrica cardíaca desde doce perspectivas o derivaciones distintas.

En el electrocardiograma, la colocación de electrodos es crucial para obtener datos precisos y confiables. Se colocan electrodos en el cuerpo, principalmente en la región del tórax, aunque también se aplican en las extremidades (brazos y piernas). Estos pequeños parches adhesivos o ventosas funcionan como sensores capaces de captar las variaciones de voltaje producidas por el tejido cardíaco.

Como función principal de estos electrodos es registrar las diminutas señales eléctricas que genera el corazón con cada latido, captan los impulsos que se propagan a través del músculo del corazón, el miocardio, durante los latidos. La información de los electrodos se envía directamente al electrocardiógrafo, que es un dispositivo diseñado para amplificar las señales y traducirlas en un gráfico continuo que el médico podrá interpretar detalladamente.

Ubicación de las 12 derivaciones del electrocardiograma

Las 12 derivaciones se obtienen combinando la lectura de 10 electrodos fijados en puntos específicos del pecho y las extremidades para lograr una vista tridimensional del corazón.

Para comprender el concepto de electrocardiograma derivaciones, se puede usar la analogía de tomar fotografías a un objeto desde diferentes ángulos. Una sola cámara no ofrece una visión tridimensional completa; de forma similar, el corazón requiere ser observado desde múltiples perspectivas. La combinación de la lectura de los electrodos colocados genera las 12 derivaciones estándar del ECG.

Estas derivaciones se dividen en dos grupos principales: las derivaciones de las extremidades (que observan el corazón en un plano vertical) y las derivaciones precordiales (que se ubican en el tórax y observan el corazón en un plano horizontal). La colocación exacta de las derivaciones precordiales sigue una anatomía rigurosa:

  • V1: cuarto espacio intercostal, al lado derecho del esternón.
  • V2: cuarto espacio intercostal, al lado izquierdo del esternón.
  • V3: a mitad de camino entre las posiciones V2 y V4.
  • V4: quinto espacio intercostal, en la línea media clavicular izquierda.
  • V5: quinto espacio intercostal, en la línea axilar anterior izquierda.
  • V6: quinto espacio intercostal, en la línea media axilar izquierda.
Monitor durante la realización de un electrocardiograma que muestra los datos del corazón.

Esta configuración detallada permite capturar la actividad eléctrica desde diferentes ángulos, creando las 12 derivaciones del ECG que ofrecen una imagen completa, sólida y tridimensional de la salud cardíaca del paciente.

Preparación del paciente previo al estudio

El estudio no requiere ayuno ni preparación compleja; solo se sugiere evitar cremas corporales, usar ropa cómoda y notificar al médico sobre los medicamentos en uso.

Una de las grandes ventajas de este procedimiento es que no requiere de preparaciones complejas ni ayunos prolongados. Sin embargo, para garantizar una correcta adherencia de los electrodos y evitar interferencias en la señal, se aconseja seguir algunas pautas sencillas el día de la cita:

  • Evitar la aplicación de lociones, aceites o cremas corporales en el pecho y las extremidades, ya que dificultan el contacto de los sensores.
  • Vestir prendas de vestir cómodas y de dos piezas que se puedan retirar o abrir fácilmente en la zona superior del cuerpo.
  • Informar al médico sobre todos los medicamentos que se estén tomando, en especial aquellos destinados a controlar la presión arterial o la frecuencia cardíaca.
  • En el caso de los hombres con vello torácico muy denso, es posible que el personal de salud deba rasurar pequeñas zonas del pecho para asegurar la fijación adecuada.

¿Cómo leer un electrocardiograma paso a paso?

Leer un electrocardiograma implica analizar sistemáticamente la frecuencia, el ritmo y la morfología de las ondas impresas en el papel milimetrado para identificar patrones normales o anómalos.

Saber cómo leer un electrocardiograma de manera profesional requiere de años de entrenamiento médico especializado y un profundo conocimiento de la fisiología del corazón. El trazado impreso se presenta sobre un papel milimetrado especial donde el eje horizontal mide el tiempo en segundos y el eje vertical mide la amplitud o voltaje de las señales eléctricas en milivoltios.

El electrocardiograma proporciona información crucial sobre la actividad eléctrica del corazón. Muestra datos como el ritmo cardíaco, su frecuencia y la duración e intensidad de cada onda, a estos últimos datos se les conoce como onda P, onda QRS y onda T. El análisis minucioso de estas características ayuda a identificar diversas condiciones cardíacas como las arritmias, la isquemia o falta de flujo sanguíneo, infarto agudo al miocardio, hipertrofia o engrosamiento del músculo cardíaco; así como problemas de conducción eléctrica.

Generalmente el médico cardiólogo es el especialista encargado de leer un electrocardiograma e interpretar la información obtenida, aunque otros médicos entrenados en medicina interna o urgencias también pueden realizarlo con total precisión.

Ondas, segmentos e intervalos principales (P, QRS, T)

Las ondas P, QRS y T representan las etapas eléctricas de contracción de las aurículas, contracción de los ventrículos y relajación ventricular respectivamente.

El trazado de un electrocardiograma normal está compuesto por deflexiones específicas que se repiten con cada ciclo cardíaco. Estas deflexiones o desviaciones de la línea base se denominan ondas y representan eventos mecánicos y eléctricos precisos:

  • Onda P: es la actividad eléctrica (despolarización) de las aurículas, que indica el paso del impulso que genera la contracción de las cavidades superiores del corazón.
  • Onda QRS (Complejo QRS): es la actividad eléctrica (despolarización) de los ventrículos. Al ser los ventrículos cavidades más grandes y con mayor masa muscular, esta onda es más alta y picuda en la gráfica.
  • Onda T: es la fase de recuperación (repolarización) de los ventrículos, donde las células cardíacas restablecen su carga eléctrica para estar listas para el siguiente latido.
Especialista leyendo los resultados de un electrocardiograma, durante una consulta, la impresión está sobre un escritorio.

Además de las ondas, los especialistas evalúan los segmentos e intervalos, como el intervalo PR (tiempo entre el inicio de la activación auricular y ventricular) y el segmento ST. La elevación o depresión del segmento ST es uno de los indicadores gráficos más importantes para confirmar un infarto en curso o una isquemia aguda.

Parámetros para identificar un electrocardiograma normal

Un ECG normal presenta ritmo sinusal, una frecuencia entre 60 y 100 latidos por minuto y ondas con forma, duración y voltaje dentro de rangos anatómicos estándar.

Para que el análisis de un estudio concluya que el paciente tiene un electrocardiograma normal, el trazado debe cumplir con ciertos criterios eléctricos estandarizados. El primer elemento a evaluar es que el ritmo sea estrictamente sinusal, lo que significa que el impulso eléctrico nace correctamente en el nodo sinusal (el marcapasos natural del corazón).

Asimismo, la frecuencia cardíaca en reposo debe mantenerse dentro del rango fisiológico normal, el cual oscila entre los 60 y 100 latidos por minuto. Las ondas deben aparecer en la secuencia correcta (P seguida del complejo QRS y posteriormente la onda T) con una duración y amplitud apropiadas en cada una de las 12 derivaciones. Si el médico detecta irregularidades transitorias que no se captan en un ECG de reposo, puede sugerir un estudio Holter para monitorear el corazón durante 24 o 48 horas seguidas, o bien solicitar un ecocardiograma para evaluar mediante ultrasonido la estructura anatómica y las válvulas del corazón.

Gracias a que el electrocardiograma es una herramienta diagnóstica rápida, no invasiva y económica, es ampliamente utilizada para obtener una visión adecuada de la función cardíaca, lo que guiará el tratamiento y manejo clínico del paciente de manera oportuna.

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Preguntas frecuentes sobre el electrocardiograma

Fuentes:

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    Ricardo Ostos

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