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Terapia con Radioyodo I-131

20 de agosto 2026

Índice

Contenido

Tratamiento dirigido para el cáncer diferenciado de tiroides

La terapia con Radioyodo I-131 es uno de los tratamientos más establecidos y exitosos para pacientes con cáncer diferenciado de tiroides después de la cirugía. Aprovecha la capacidad natural de las células tiroideas de captar yodo, lo que permite concentrar el radioyodo de manera selectiva en el tejido remanente, en células tumorales tiroideas y en metástasis captantes de yodo.

El programa estructurado está diseñado para acompañar al paciente desde la valoración inicial hasta el seguimiento a largo plazo.

Objetivos del tratamiento

Un tratamiento diseñado en torno al caso de cada paciente, no a un protocolo genérico

No todos los pacientes con cáncer diferenciado de tiroides necesitan recibir terapia con radioyodo I-131, y quienes lo reciben no lo reciben con el mismo propósito. Hoy se busca que cada tratamiento responda a una pregunta clínica concreta sobre la enfermedad de cada paciente.

Siguiendo las recomendaciones más actuales de la Asociación Americana de Tiroides (ATA 2025), el equipo médico revisa el reporte de patología, los laboratorios y los estudios de imagen para definir con qué intención se administra el radioyodo en cada caso. Esa intención determina la dosis, la preparación y lo que se busca lograr.

Las tres intenciones del tratamiento con radioyodo

El médico explica al paciente cuál de estas tres situaciones aplica en su caso. En algunos casos puede combinarse más de una.

Ablación del remanente tiroideo
Después de una tiroidectomía casi siempre queda una pequeña cantidad de tejido tiroideo sano en el cuello. El Yodo-131 elimina ese tejido residual de forma precisa.

El seguimiento después del tratamiento se basa, en gran medida, en un análisis de sangre llamado tiroglobulina. Cuando no queda tejido tiroideo, ese análisis se convierte en un marcador muy sensible: cualquier elevación se interpreta con claridad, y el seguimiento año tras año se vuelve mucho más confiable.

Terapia adyuvante
A veces, aun cuando la cirugía sale perfecta y los estudios no muestran enfermedad visible, existe la posibilidad de que queden células tumorales microscópicas, demasiado pequeñas para detectarse con cualquier estudio actual. El Yodo-131 actúa de forma anticipada sobre esas células, antes de que puedan crecer.

Se ofrece, sobre todo, a pacientes con riesgo intermedio o alto de recurrencia. El objetivo es disminuir la probabilidad de que el cáncer regrese a lo largo de los años y dar tranquilidad clínica a largo plazo.

Tratamiento de enfermedad conocida
Cuando los estudios muestran ganglios afectados en el cuello, o metástasis en pulmón, hueso u otros órganos, el Yodo-131 se utiliza como tratamiento dirigido. Al ser inteligente para encontrar células de origen tiroideo, viaja por el torrente sanguíneo y se concentra justo donde está la enfermedad.

Es una de las terapias dirigidas más establecidas en oncología. Cuando las lesiones captan yodo, el tratamiento puede reducir su tamaño, controlar la enfermedad durante años y, en muchos casos, eliminarla por completo.

Verificación del resultado. Tras el tratamiento se realiza un rastreo corporal total con SPECT/CT que confirma dónde actuó el radioyodo y aporta información útil para el seguimiento.

El paciente puede ser candidato si…

  • Se le realizó una tiroidectomía total o casi total por cáncer diferenciado de tiroides.
  • La patología confirma cáncer papilar, folicular o variantes con potencial captación de radioyodo.
  • La estratificación de riesgo indica beneficio del tratamiento.
  • Los niveles de tiroglobulina, anticuerpos y estudios de imagen indican necesidad de tratamiento.
  • Los análisis de sangre, la función renal y el estado general son adecuados.

No todas las personas son candidatas. Embarazo o lactancia activa, función renal muy disminuida, captación insuficiente previa u otras enfermedades graves requieren una valoración detallada.

Protocolo de tratamiento

El esquema más habitual es una sola administración de Yodo-131 después de la cirugía, con dosis personalizada según la estratificación de riesgo. La estancia hospitalaria habitual es de 24 a 72 horas.

El equipo puede valorar tratamientos adicionales de acuerdo con la respuesta, los niveles de tiroglobulina y los estudios de imagen.

Antes, durante y después del tratamiento

¿Qué se revisa antes de la terapia?

  • Historia clínica completa y reporte de patología de la cirugía tiroidea.
  • TSH, tiroglobulina y anticuerpos antitiroglobulina.
  • Estudios de imagen previos y estratificación de riesgo.

Preparación antes del Yodo-131

  • Dieta baja en yodo durante 1 a 2 semanas.
  • Estimulación de TSH mediante suspensión de hormona tiroidea o tirotropina alfa (Thyrogen).
  • Revisión de medicamentos, vitaminas, suplementos y contrastes yodados.
  • Programación hospitalaria y orientación para el paciente y su familia.

Día del tratamiento

  • Ingreso hospitalario programado y preparación por enfermería especializada.
  • Medicamentos preventivos cuando se requieren.
  • Administración oral del Yodo-131 bajo supervisión médica.

Seguridad durante la estancia

  • Estancia de 24 a 72 horas según la dosis e indicación médica.
  • Habitación con aislamiento radiológico, medición periódica de radiación e indicaciones de egreso por escrito.
  • Hidratación abundante y monitoreo radiológico continuo.

Seguimiento post terapéutico

El seguimiento documenta la distribución del Yodo-131, detecta posibles focos de enfermedad y define la estrategia de vigilancia clínica a largo plazo.

  • Rastreo posterapéutico y SPECT/CT entre 7 y 10 días después.
  • Consulta de seguimiento aproximadamente de 4 a 6 semanas después.
  • Valoración clínica, laboratorios y plan de vigilancia a largo plazo.

Cuidados en casa

Después del tratamiento, una pequeña cantidad de radiación queda en el cuerpo durante unos días. Se elimina rápidamente y, con medidas simples, se protege a las personas del entorno.

La radiación disminuye con rapidez: en los primeros 3 días se elimina más de la mitad por la orina.

Guía por situación — qué hacer y por cuánto tiempo. Cada tarjeta indica durante cuánto tiempo seguir la medida correspondiente.

En el baño

7 días

Orinar sentado y con frecuencia, tirar de la cadena dos veces y lavarse las manos. De ser posible, usar un baño separado.

Al dormir

7 días

Dormir en una habitación distinta a la pareja. La convivencia habitual es posible manteniendo la distancia de un brazo.

Con niños y embarazo

7 días

Evitar cargar niños pequeños y permanecer cerca por mucho tiempo; aplicar también esta medida con personas embarazadas.

La ropa

7 días

Lavar por separado ropa interior, prendas con sudor y toallas de uso personal durante la primera semana.

Glándulas salivales

7 días

Mantener hidratación abundante. Una hora después de la aplicación pueden usarse caramelos ácidos sin azúcar o goma de mascar.

Trabajo y viajes

Desde día 7

Regresar al trabajo desde el día 7, salvo convivencia con infantes o embarazadas. Evitar viajes largos durante los primeros 3 días.

¿Cuándo termina todo esto? Después de 7 días o al realizar el rastreo post terapéutico, el equipo mide la radiación y confirma que el paciente puede retomar su vida cotidiana sin restricciones.

Estas medidas mantienen la dosis a familiares por debajo de los estándares internacionales de seguridad radiológica.

Efectos secundarios

La mayoría de los pacientes toleran bien el tratamiento. Los efectos secundarios suelen ser leves o moderados y se manejan con cuidados sencillos.

Cansancio

Puede ser más notorio si se suspendió la hormona tiroidea. Conviene descansar y retomar rutinas poco a poco.

Glándulas salivales

Puede haber molestia o boca seca. Beber agua y mantenerse hidratado es la medida principal.

Náusea leve

Puede aparecer en las primeras horas. La clínica administra medicamentos preventivos cuando se necesitan.

Alteración del gusto

Puede presentarse sabor metálico o pérdida temporal del gusto; suele recuperarse en semanas.

Boca seca temporal

Beber agua a sorbos pequeños, usar enjuagues sin alcohol y caramelos sin azúcar puede ayudar.

Cambios en la sangre

Pueden bajar ligeramente las células sanguíneas, por lo que se realizan análisis antes y después.

Otros efectos que se vigilan

Las glándulas salivales
El radioyodo se concentra parcialmente en ellas. La medida más útil para protegerlas es mantener una buena hidratación. Algunos pacientes usan caramelos ácidos sin azúcar para estimular la salivación; su beneficio no está demostrado, así que conviene no hacerlo durante la primera hora tras recibir el radioyodo.

La fertilidad
Se recomienda evitar el embarazo durante al menos 6 meses tras el tratamiento. En hombres, se recomienda esperar al menos 120 días antes de buscar la concepción. En dosis altas o repetidas, el equipo conversa con el paciente sobre la preservación de la fertilidad antes de iniciar.

La función tiroidea
Después del tratamiento, el equipo ajusta la dosis de hormona tiroidea sustitutiva para mantener al paciente en niveles óptimos según su plan oncológico.

Llamar sin dudar si el paciente presenta

  • Fiebre mayor a 38 C o escalofríos.
  • Inflamación dolorosa persistente de las glándulas salivales.
  • Dolor o ardor importante al orinar.
  • Sangrado inusual o moretones sin golpe.
  • Dolor de cuello intenso, dificultad para tragar o respirar.
  • Dolor intenso que no cede con su analgesia habitual.

Preguntas frecuentes

¿Cómo podemos ayudarte?

    La difusión del contenido del presente material es únicamente para fines informativos y no sustituye bajo ninguna circunstancia o condición a una consulta con el médico especialista, por lo que el Centro Médico ABC no se hace responsable por el uso distinto que pueda darle a la misma. En caso de requerir mayor información relacionado con el tema, le sugerimos contacte directamente al médico especialista de su confianza.