Mitos y realidades del sueño

Puntos clave:

  • El tiempo de sueño perdido afectará nuestra conducta emocional.
  • Dormir mal puede afectar tu salud emocional y física.
  • En México, los adolescentes sufren una restricción de sueño entre 1.5 y 2 horas por noche.

Es normal escuchar información variada sobre el sueño, desde ¿cuántas horas se debe dormir? hasta ¿por qué tenemos sueño durante el día, a pesar de haber dormido suficiente?, entre otros.

La Dra. Yoaly Arana Lechuga, psicóloga especialista en trastornos del sueño del Centro Médico ABC, nos presenta respuestas a estas y otras dudas referentes al tema.

Uno de los principales mitos sobre el sueño es la cantidad de horas que debemos dormir, lo normal es escuchar que son 8 horas obligatorias de sueño, pero la realidad es que existen personas que pueden dormir 6 o 7 horas y se pueden sentir perfectamente, mientras que también existen personas que deben dormir entre 8 o 9 horas para lograr este efecto.

Lo importante, en este caso, es entender que la cantidad horas de sueño necesaria es individual y dependerá del tiempo que requieras para tu recuperación.

Sin embargo, este escenario es diferente en niños y adolescentes, debido a que requieren una mayor cantidad de horas de sueño, pero desgraciadamente en el mundo existe una gran restricción sobre ello al no darle la importancia que tiene. Dentro de una investigación publicada por la Clínica de Trastornos del Sueño del Centro Médico ABC se detectó que los adolescentes mexicanos están restringidos de sueño entre 1.5 y 2 horas por noche, indica la Dra. Arana.

Situación que resultará en la afectación de muchos aspectos para la salud incluyendo sobrepeso, en sus funciones cognitivas y sociales, estado de alerta, enfoque, así como aspectos generales.

Para la Dra. Arana, otra creencia popular que se debe desmentir es que roncar equivale a dormir profundamente. El ronquido significa que hay una obstrucción que puede ser parcial de la vía aérea superior, resultando en que el aire no entre de manera natural y se puede asociar a dos eventos respiratorios:

  • Apnea del sueño. El paciente deja de respirar totalmente al menos 10 segundos.
  • Hipopnea del sueño. El paciente respira un 20% menos de lo habitual.

Cuando esto sucede, el aire que entra al organismo es insuficiente, lo que generará que los niveles de oxígeno en la sangre comiencen a bajar, una vez que disminuya mucho la oxigenación, el cerebro se activará, entrará a un sueño muy superficial en el cual no habrá descanso y tratará de compensar la falta de oxígeno, para esto realizará un esfuerzo exagerado por respirar, rompiendo la pausa respiratoria y generando el ronquido, con lo que se creará una vibración en los tejidos de la vía aérea que estaba obstruida.

Más allá de la disminución en el descanso, las apneas del sueño representan un riesgo para el corazón, al volvernos vulnerables en el desarrollo de alguna cardiopatía, como lo puede ser la hipertensión arterial sistémica.

La realidad, indica la Dra. Arana, es que el tiempo de sueño perdido nunca lo recuperamos; cuando dormimos poco vamos a tener efectos muy negativos en nuestra salud, resultando afectadas nuestras capacidades ejecutivas, nuestra atención y memoria, así como la capacidad para resolver problemas; también se verá afectado nuestro estado de ánimo, con una mayor irritabilidad e intolerancia y con un bajo control de impulso, incluso, llegando a ser un poco más violentos que cuando hemos dormido adecuadamente. La restricción de sueño también está asociada a un aumento en la mortalidad y morbilidad de las personas.

Otra secuela, como resultado de la falta de sueño, es subir de peso debido a que existen dos hormonas: la leptina y la grelina, las cuales están relacionadas con el apetito y la saciedad. Estudios recientes han demostrado que cuando dormimos pocas horas, la hormona enfocada en el apetito aumenta, mientras que la hormona enfocada en la saciedad disminuye, lo que resultará en la necesidad de comer por más tiempo.

Con respecto a los niños, la revista “Anales Médicos del ABC” demostró una correlación entre las horas de sueño de niños y adolescentes mexicanos con su índice de masa corporal, concluyendo que quienes dormían menos tienden sufrir de sobrepeso y obesidad.

La Dra. Arana indica que, en general, al hablar de tener una mejor salud, nos enfocamos mucho en los aspectos del ejercicio o el comer bien, pero se relega el dormir bien, existiendo una gran laguna respecto a atribuirle la importancia que tiene nuestro sueño en la salud.

Este contenido tiene fines informativos y no sustituye ninguna consulta con el especialista. En el Centro Neurológico del Centro Médico ABC te podemos dar atención especializada ¡Contáctanos! https://bit.ly/3rSTnU8

Fuente:
https://youtu.be/yqjgiMSOGRM