Si estás sintiendo adormecimiento, “piquetitos” o sensación de corriente por una postura o por uso repetitivo de una extremidad, es probable que estemos ante un hormigueo benigno. Pero si este síntoma inicia de forma súbita o se acompaña de otros síntomas neurológicos, podemos estar ante un signo de alarma. En este artículo te daremos algunas claves para identificar el grado de alarma que puede indicar este síntoma y algunas recomendaciones para tu actuar.