Centro Médico ABC > Padecimientos > Aneurisma de la aorta

¿Qué es aneurisma de la aorta?

22 de diciembre 2025

El aneurisma de aorta es una patología cardiovascular de alto riesgo que requiere atención médica inmediata debido al peligro de desgarro o ruptura. La aorta es la arteria más grande del cuerpo y la vía principal por la cual el corazón envía sangre oxigenada hacia todos los órganos. Cuando una zona de la aorta se debilita, puede dilatarse y formar una protuberancia, proceso conocido como aneurisma aórtico. Aunque no siempre presenta síntomas, su detección oportuna es esencial para prevenir complicaciones graves como la disección aórtica o la hemorragia interna.

Estos aneurismas pueden localizarse en cualquier segmento de la arteria, incluyendo la aorta abdominal, la aorta ascendente y la aorta torácica. Su evolución varía enormemente: algunos crecen de manera lenta y permanecen estables, mientras que otros aumentan de tamaño rápidamente y elevan el riesgo de ruptura. Por ello, el monitoreo especializado y el tratamiento adecuado son determinantes para la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.

¿Qué provoca un aneurisma en la aorta?

Un aneurisma de la aorta se origina principalmente por el debilitamiento progresivo de las paredes arteriales. La aorta, por ser la arteria de mayor calibre y soportar la presión del bombeo del corazón, es particularmente susceptible a sufrir daños estructurales con el paso del tiempo.

Entre las causas más frecuentes se encuentran:

  • Hipertensión arterial crónica: la presión elevada aumenta el esfuerzo que debe soportar la pared de la aorta, contribuyendo al desgaste y favoreciendo la formación de un aneurisma aórtico.
  • Ateroesclerosis: la acumulación de grasa y colesterol dentro de la vena aorta o arteria aorta endurece y debilita los vasos sanguíneos, lo que facilita la aparición de dilatación.
  • Factores hereditarios: ciertas enfermedades genéticas como el síndrome de Marfan o el síndrome de Ehlers-Danlos afectan la estructura del tejido conectivo y aumentan el riesgo de desarrollar aneurismas.
  • Edad avanzada: con los años, las paredes arteriales pierden elasticidad, lo que incrementa la posibilidad de que surjan deformaciones en la aorta.
  • Tabaquismo: fumar acelera el deterioro vascular y es uno de los factores de riesgo más relevantes para el aneurisma de aorta abdominal.
  • Infecciones o traumatismos: en casos menos comunes, infecciones severas o lesiones directas pueden ocasionar daños en la aorta.

Independientemente del origen, el riesgo principal radica en la posibilidad de una ruptura, situación que constituye una emergencia médica debido a la alta mortalidad asociada.

¿Cuáles son los síntomas de un aneurisma de aorta?

En la mayoría de los casos, los aneurismas de aorta no generan síntomas hasta que han alcanzado un tamaño considerable o están próximos a romperse. Por ello, muchos se detectan por casualidad durante estudios de rutina como una ecografía, radiografía, resonancia magnética o tomografía computarizada.

Cuando sí hay señales clínicas, estas dependen de la localización del aneurisma:

  • Síntomas del aneurisma de aorta abdominal
    • Dolor constante o permanente en el abdomen, especialmente en la zona central o en los costados.
    • Dolor lumbar o molestias en la parte baja de la espalda.
    • Sensación de pulsaciones en la zona del ombligo.
  • Síntomas del aneurisma de aorta torácica
    • Dolor en el pecho.
    • Hipersensibilidad torácica.
    • Molestias en la espalda alta.
    • Episodios de ronquera.
    • Dificultad para respirar.
    • Ataques de tos.

Estas manifestaciones pueden confundirse con otros problemas de salud, lo que hace más relevante el diagnóstico oportuno mediante estudios de imagen.

¿Cuáles son los primeros síntomas del aneurisma aórtico?

Los primeros síntomas de un aneurisma aórtico suelen ser sutiles, intermitentes y fácilmente atribuibles a otros padecimientos, lo que dificulta su identificación temprana. No obstante, reconocerlos puede marcar la diferencia entre una intervención preventiva y una emergencia crítica.

Los signos iniciales más frecuentes incluyen:

  • Dolor abdominal o torácico leve pero persistente.
  • Molestias en la espalda que no ceden con reposo.
  • Sensación de presión o latido inusual en el abdomen.
  • Dificultad respiratoria moderada o fatiga inexplicable.
  • Cambios en la voz, como ronquera persistente, cuando el aneurisma compromete estructuras cercanas en la aorta torácica.

Cuando un aneurisma inicia un proceso de desgarro o disección, situación extremadamente grave, los síntomas aparecen de manera repentina e intensa:

  • Dolor súbito y muy fuerte en la espalda, pecho, mandíbula, cuello o brazos.
  • Problemas severos para respirar.
  • Caída repentina de la presión arterial.
  • Pérdida de la conciencia.

Ante estas señales, se debe solicitar atención médica inmediata.

¿Cómo se detecta un aneurisma en la aorta?

Debido a que muchos pacientes no presentan síntomas, una gran proporción de aneurismas se descubre accidentalmente al buscar otras afecciones. Los estudios más utilizados para diagnosticar un aneurisma incluyen:

  • Ecografía abdominal: es el principal método para detectar aneurismas en la aorta abdominal; no es invasivo y permite medir el tamaño de la dilatación.
  • Tomografía computarizada (TC): ofrece imágenes detalladas y es una herramienta clave para valorar aneurismas torácicos o para planificar la cirugía.
  • Resonancia magnética (RM): es útil para observar la estructura de la aorta ascendente, la aorta torácica y la zona del botón aórtico prominente, cuando se requiere mayor precisión.
  • Radiografías: aunque no pueden confirmar un aneurisma por sí solas, a veces permiten visualizar una silueta anormal de la aorta.
Angiotomografía para el diagnóstico de aneurisma de aorta en un paciente.

Cuando una persona acude a consulta por síntomas sugestivos, el médico revisa su historial clínico, realiza una exploración física y solicita las pruebas de imagen adecuadas. El objetivo es determinar el tamaño, la velocidad de crecimiento y la localización exacta del aneurisma.

¿Cuándo es peligroso un aneurisma de aorta?

Un aneurisma de aorta se considera peligroso cuando el riesgo de ruptura es alto. Este riesgo aumenta en función de varios factores:

  • Tamaño del aneurisma: cuanto mayor es el diámetro de la dilatación, mayor es la probabilidad de ruptura. Por ejemplo, los aneurismas abdominales mayores de 5.5 cm representan un riesgo significativo.
  • Crecimiento acelerado: un aneurisma que crece rápido, más de 0.5 cm en seis meses, requiere intervención inmediata.
  • Localización: los aneurismas de la aorta ascendente y de la aorta torácica tienden a tener un comportamiento más complejo y a veces más riesgoso.
  • Síntomas: la presencia de dolor persistente aumenta la sospecha de inestabilidad de la pared aórtica.
  • Condiciones de salud adicionales: la hipertensión mal controlada, la aterosclerosis avanzada y el tabaquismo elevan dramáticamente los riesgos.

Cuando un aneurisma se rompe, provoca una hemorragia interna masiva que puede causar muerte súbita si no se recibe atención urgente.

¿Cuánto puede vivir una persona con aneurisma de aorta?

La expectativa de vida depende del tamaño del aneurisma, su localización, la velocidad de crecimiento y el momento en que se diagnostica. Con un seguimiento médico adecuado, muchas personas viven durante años sin presentar complicaciones, especialmente si el aneurisma es pequeño y crece lentamente.

Los factores que influyen en la supervivencia incluyen:

  • Control de la presión arterial.
  • Estilo de vida saludable (especialmente evitar el tabaco).
  • Tratamiento farmacológico adecuado.
  • Monitoreo periódico mediante estudios de imagen.

Los aneurismas grandes o con alto riesgo de ruptura pueden comprometer la vida en cuestión de horas si no se intervienen quirúrgicamente.

¿Cuál es el tratamiento médico para un aneurisma de aorta?

El objetivo principal del tratamiento es evitar la ruptura o disección del aneurisma. El abordaje terapéutico depende del tamaño, localización y ritmo de crecimiento:

  • Monitoreo y observación: se utiliza en aneurismas pequeños y de crecimiento lento. Incluye revisiones periódicas, estudios de imagen y control estricto de factores de riesgo.
  • Tratamientos recetados: buscan reducir la presión arterial y el esfuerzo sobre la aorta. Los betabloqueadores y otros antihipertensivos son habituales.
  • Cirugía correctiva: se realiza cuando el aneurisma es grande, sintomático o de rápido crecimiento. Existen dos tipos principales.
  • Cirugía abierta: se reemplaza la parte dañada de la aorta por un injerto sintético.
  • Reparación endovascular: se coloca una endoprótesis dentro de la aorta para reforzar la pared debilitada.

La elección del procedimiento depende del estado general del paciente y la ubicación del aneurisma.

En el Centro Cardiovascular del Centro Médico ABC te podemos dar atención especializada ¡Contáctanos!

Fuentes:

¿Cómo podemos ayudarte?

    La difusión del contenido del presente material es únicamente para fines informativos y no sustituye bajo ninguna circunstancia o condición a una consulta con el médico especialista, por lo que el Centro Médico ABC no se hace responsable por el uso distinto que pueda darle a la misma. En caso de requerir mayor información relacionado con el tema, le sugerimos contacte directamente al médico especialista de su confianza.