El eje intestino-cerebro y el poder de la microbiota
En este episodio de En Consulta, el podcast del Centro Médico ABC, la conductora Sandra Villalobos conversa con los doctores Esteban de Icaza del Río y Mario Peláez Luna, especialistas en gastroenterología, sobre la fascinante naturaleza de la microbiota intestinal. Los expertos explican que este conjunto de millones de microorganismos funciona como un "órgano virtual" único en cada persona, similar a una huella dactilar, cuyo desarrollo comienza desde el nacimiento y se ve influenciado por factores como el tipo de parto (natural o cesárea) y la lactancia materna.
El núcleo de la conversación aborda por qué el intestino es considerado nuestro "segundo cerebro". A través del eje intestino-cerebro y vías de comunicación directa como el nervio vago, ambos órganos intercambian neurotransmisores como la serotonina. Esta conexión bidireccional explica cómo los estados emocionales, el estrés, la ansiedad o la depresión impactan la motilidad intestinal, y cómo la salud de nuestra microbiota regula de manera directa el estado de ánimo, el bienestar general y el desarrollo de trastornos como el colon irritable.
Lo que debes saber sobre la microbiota y tu segundo cerebro
- ¿Qué es la microbiota? es una comunidad de millones de bacterias, hongos, virus y protozoarios benéficos que viven dentro de nosotros, principalmente en el colon, y actúan como nuestro primer escudo inmunológico y metabólico.
- Huella dactilar bacteriana: cada individuo posee un mapa de microbiota único determinado por la genética, el medio ambiente, el viaje y los hábitos dietéticos.
- El origen importa: el nacimiento por parto natural expone al bebé a bacterias maternas clave, mientras que la cesárea ofrece una microbiota inicial de la piel. La lactancia materna aporta inmunoglobulinas vitales que las fórmulas químicas no logran replicar.
- El eje intestino-cerebro: existe una autopista de comunicación bidireccional a través del nervio vago y el sistema neuroendócrino que conecta directamente los comportamientos intestinales con el cerebro.
- Neurotransmisores compartidos: el intestino y el cerebro comparten sustancias químicas como la serotonina y el triptófano, lo que explica por qué las emociones (como el estrés de un examen o una boda) detonan diarrea, estreñimiento, cólicos o distensión.