El dolor abdominal es una molestia frecuente que puede aparecer en diferentes zonas del abdomen y tener características muy distintas. Puede sentirse como cólico, presión, ardor, punzada o dolor constante. En algunos casos se relaciona con alteraciones digestivas pasajeras, mientras que en otros puede ser consecuencia de una infección, inflamación, obstrucción o enfermedad que requiere atención médica.
La ubicación del dolor, el momento en que comenzó, su intensidad y otros síntomas que lo acompañan son elementos importantes para determinar su posible origen.
¿Qué es el dolor abdominal?
El dolor abdominal es una molestia que se percibe entre la parte inferior del pecho y la pelvis. Puede originarse en alguno de los órganos del aparato digestivo, urinario o reproductor, así como en los músculos y otras estructuras de la pared abdominal.
Puede aparecer de forma repentina o desarrollarse gradualmente, y durar desde unos minutos hasta varios días. Para identificar su causa, el médico considera la zona afectada, la evolución del dolor y la presencia de otros síntomas.
¿Cómo se siente?
Puede manifestarse como:
- Cólicos que aparecen y desaparecen.
- Dolor constante.
- Punzadas.
- Ardor.
- Sensación de presión.
- Distensión o inflamación.
- Sensibilidad al tocar el abdomen.
- Dolor que aumenta con determinados movimientos.
También puede acompañarse de náuseas, vómito, diarrea, estreñimiento, fiebre o cambios en las evacuaciones.
Dolor abdominal según la ubicación
La zona donde aparece el dolor puede orientar hacia diferentes causas, aunque por sí sola no permite establecer un diagnóstico.
Dolor abdominal del lado derecho
El dolor del lado derecho puede relacionarse con diferentes órganos, entre ellos el hígado, la vesícula, el intestino, las vías urinarias y el apéndice.
Cuando se concentra en la parte inferior derecha y aumenta progresivamente, especialmente si también aparecen náuseas, vómito o fiebre, es importante descartar apendicitis.
El dolor en la parte superior derecha puede estar relacionado con alteraciones de la vesícula, incluyendo los cálculos biliares, que pueden producir dolor después de comer, particularmente tras comidas abundantes o con alto contenido de grasa.
Dolor abdominal del lado izquierdo
El dolor del lado izquierdo puede tener un origen intestinal, urinario, muscular u otro.
Cuando se presenta en la parte inferior izquierda y se acompaña de fiebre, cambios en las evacuaciones o sensibilidad abdominal, puede relacionarse con enfermedades del intestino, entre ellas la diverticulitis.
Dolor en la parte alta del abdomen
La parte superior del abdomen contiene diferentes órganos, por lo que el dolor en esta zona puede tener múltiples causas.
Puede relacionarse con gastritis, enfermedad ulcerosa, problemas de la vesícula, alteraciones del páncreas o indigestión.
La intensidad y características del dolor, así como su relación con la alimentación, ayudan a orientar la evaluación.
Dolor en la parte baja del abdomen
El dolor en la parte inferior del abdomen puede tener causas digestivas, urinarias o ginecológicas.
En mujeres, la evaluación puede considerar alteraciones de los órganos reproductivos y la posibilidad de embarazo.
Causas frecuentes
Entre las causas del dolor abdominal se encuentran:
- Gases e indigestión.
- Gastroenteritis.
- Estreñimiento.
- Diarrea.
- Gastritis.
- Enfermedad ulcerosa.
- Cálculos biliares.
- Apendicitis.
- Diverticulitis.
- Infecciones urinarias.
- Cálculos renales.
- Alteraciones ginecológicas.
- Lesiones o sobrecarga de los músculos abdominales.
El dolor abdominal también puede presentarse de manera recurrente junto con cambios en la frecuencia o consistencia de las evacuaciones. Este patrón puede observarse en el síndrome de colon irritable, aunque es necesario realizar una valoración para diferenciarlo de otras enfermedades digestivas.
Dolor abdominal y diarrea
La combinación de dolor abdominal y diarrea puede aparecer durante infecciones gastrointestinales, intoxicaciones alimentarias, intolerancias, efectos secundarios de medicamentos y otras enfermedades digestivas.
Cuando la diarrea es abundante o se acompaña de vómito, puede producir una pérdida importante de líquidos y electrolitos.
La presencia de sangre en las evacuaciones, fiebre importante, dolor intenso o signos de deshidratación requiere valoración médica.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico comienza con una historia clínica y una exploración física.
El médico puede preguntar:
- Cuándo comenzó el dolor.
- Dónde se localiza.
- Si se desplaza hacia otra zona.
- Qué intensidad tiene.
- Si se relaciona con los alimentos.
- Si existe vómito o diarrea.
- Cuándo ocurrió la última evacuación.
- Si hay fiebre.
- Si existen molestias al orinar.
- Si existe posibilidad de embarazo.
Dependiendo de los hallazgos, pueden solicitarse análisis de sangre, orina o estudios de imagen. Los estudios de laboratorio pueden aportar información sobre infección, inflamación, anemia, alteraciones metabólicas y otros cambios relevantes para determinar la causa del dolor.
¿Qué hacer si tengo dolor abdominal?
Si el dolor es leve, reciente y no existen señales de alarma, puede ser conveniente observar su evolución, mantener una adecuada hidratación y evitar temporalmente alimentos o actividades que aumenten las molestias.
No es recomendable utilizar medicamentos de manera repetida para ocultar un dolor que persiste sin conocer su origen.
¿Cuándo preocuparse?
Es recomendable solicitar valoración médica si el dolor:
- Persiste durante varios días.
- Aumenta progresivamente.
- Aparece repetidamente.
- Se acompaña de fiebre.
- Produce vómitos persistentes.
- Se relaciona con sangre en las evacuaciones.
- Provoca una distensión abdominal importante.
- Se acompaña de pérdida de peso sin explicación.
- Interfiere con las actividades cotidianas.
Cuándo acudir a Urgencias
El dolor abdominal requiere atención inmediata cuando aparece de manera intensa y repentina o se acompaña de sangrado, desmayo, confusión, vómitos persistentes o un abdomen muy sensible o rígido.
También es necesario acudir a Urgencias cuando existe un deterioro importante del estado general o el dolor impide realizar actividades básicas.
Tratamiento del dolor abdominal
El tratamiento depende de la causa.
Puede incluir cambios en la alimentación, hidratación, medicamentos específicos, antibióticos cuando existe una infección bacteriana o procedimientos médicos y quirúrgicos en determinadas enfermedades.
Por ello, el tratamiento debe establecerse después de identificar el origen del dolor.
Fuentes: