La demencia con cuerpos de Lewy es una de las causas más comunes de deterioro cognitivo progresivo, situándose justo detrás de la enfermedad de Alzheimer. Esta condición se caracteriza por la acumulación de depósitos anormales de una proteína llamada alfa-sinucleína en el cerebro, conocidos como cuerpos de Lewy. Estas formaciones afectan las sustancias químicas cerebrales, provocando alteraciones en el pensamiento, el movimiento, la conducta y el estado de ánimo. Al ser un trastorno complejo que comparte características tanto con el Alzheimer como con el Parkinson, su identificación temprana es fundamental para mejorar la calidad de vida del paciente y su entorno familiar.
Abordar la demencia por cuerpos de Lewy es de vital importancia debido al impacto profundo que tiene en la autonomía del individuo y en la estructura emocional de sus cuidadores. A diferencia de otros tipos de demencia, esta variante presenta fluctuaciones cognitivas y alucinaciones visuales que pueden ser desconcertantes si no se comprenden adecuadamente. Un diagnóstico preciso no solo permite gestionar los síntomas de demencia de manera más eficaz, sino que también evita el uso de medicamentos que podrían ser contraproducentes. La educación sobre esta patología es la herramienta más poderosa para transformar la incertidumbre en un plan de acción compasivo y profesional.
En la actualidad, el estudio de la LBD (por sus siglas en inglés, Lewy Body Dementia) atraviesa una etapa de descubrimientos fascinantes gracias a la Inteligencia Artificial y la neuroimagen avanzada. El presente nos ofrece mejores herramientas de diagnóstico diferencial, mientras que el futuro apunta hacia biomarcadores específicos que detectarán la enfermedad incluso antes de que aparezcan los primeros signos motores. Estamos transitando de un enfoque puramente paliativo hacia una medicina de precisión que busca ralentizar la progresión del daño neuronal. La esperanza reside en la investigación clínica, que cada día está más cerca de descifrar cómo detener la acumulación proteica en el cerebro de nuestros adultos mayores.
¿Qué es la demencia con cuerpos de Lewy?
La demencia con cuerpos de Lewy es una enfermedad neurodegenerativa que afecta las capacidades cognitivas y físicas. Se produce cuando se forman depósitos de proteínas en las células nerviosas de las regiones cerebrales implicadas en el pensamiento, la memoria y el control motor. Es fundamental entender que no es un proceso normal del envejecimiento, sino una patología específica dentro de los tipos de demencia en el adulto mayor.
A menudo, se confunde con otras enfermedades porque sus manifestaciones son diversas. Por un lado, el paciente puede presentar fallos de memoria similares al Alzheimer; por otro, puede mostrar rigidez muscular o temblores típicos del Parkinson. Esta dualidad es lo que define a la demencia por cuerpos de Lewy como un desafío clínico único que requiere una atención multidisciplinaria.
Diferencias entre la LBD y otros tipos de demencia
Es común que las familias pregunten en qué se diferencia esta condición de la demencia senil “convencional”. Mientras que en otros casos la pérdida de memoria es el síntoma central desde el inicio, en la LBD los problemas de atención, la función ejecutiva y las alucinaciones suelen ser más prominentes y precoces, marcando una ruta terapéutica distinta.
¿Cómo empieza la demencia de Lewy?
El inicio de esta enfermedad suele ser sutil y, en ocasiones, los familiares notan cambios que atribuyen al estrés o al cansancio. El comienzo no siempre es una pérdida de memoria clara, sino una serie de alteraciones en la percepción y en el comportamiento que pueden aparecer y desaparecer de forma intermitente.
¿Cuáles son los primeros síntomas de la demencia con cuerpos de Lewy?
Los signos iniciales suelen manifestarse a través de una disminución en la capacidad de concentración y atención. El paciente puede parecer «ido» o ausente durante períodos cortos del día para luego recuperar su lucidez total. Otro signo temprano muy característico es el trastorno del comportamiento del sueño REM, donde la persona actúa sus sueños, llegando a gritar o moverse bruscamente mientras duerme.
La aparición de las alucinaciones visuales
Uno de los indicios más claros en la etapa temprana es la presencia de alucinaciones visuales detalladas y recurrentes. El paciente puede ver animales, personas o formas que no están ahí, pero las describe con gran realismo. Aunque esto puede resultar alarmante, en las fases iniciales el paciente a menudo conserva la capacidad de reconocer que lo que ve no es real.
¿Qué síntomas tiene la demencia con cuerpos de Lewy?
Los síntomas de demencia en este caso particular son variados y afectan múltiples sistemas del organismo. La clave para identificar esta patología es la combinación de fallos cognitivos con síntomas físicos similares a los de la enfermedad de Parkinson.
Alteraciones cognitivas y fluctuaciones
La característica principal es la variación en el estado de alerta. Un paciente puede mantener una conversación brillante por la mañana y presentar una confusión profunda por la tarde. Estas fluctuaciones son un sello distintivo de los cuerpos de Lewy y suelen ser lo que más desconcierta a los familiares, ya que el nivel de ayuda que el anciano requiere cambia constantemente.
Problemas de movimiento y equilibrio
El sistema motor se ve afectado significativamente. Los pacientes suelen presentar una marcha lenta, arrastrando los pies, y una notable rigidez en las extremidades. Esto aumenta considerablemente el riesgo de caídas, lo cual es una preocupación mayor en los tipos de demencia en el adulto mayor. Además, pueden presentar temblores en reposo y una expresión facial reducida o «máscara».
Disfunción del sistema nervioso autónomo
La enfermedad también afecta funciones automáticas del cuerpo. Es frecuente observar caídas bruscas de la presión arterial al ponerse de pie (hipotensión ortostática), problemas digestivos como el estreñimiento crónico y una sensibilidad extrema al calor o al frío. Estos síntomas, aunque menos conocidos, impactan drásticamente en el bienestar diario del paciente.
¿Cuáles son las fases de la demencia por cuerpos de Lewy?
Como ocurre en la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas, la demencia con cuerpos de Lewy progresa a través de diferentes etapas. Aunque cada persona vive el proceso de manera individual, se pueden identificar patrones generales que ayudan a las familias a prepararse para el futuro.
Etapa inicial: el desafío del diagnóstico
En esta fase, los síntomas son leves y el paciente aún mantiene gran parte de su independencia. Los olvidos son menores, pero los problemas de planificación y los trastornos del sueño empiezan a ser evidentes. Es el momento ideal para realizar un diagnóstico diferencial y establecer una red de apoyo profesional.
Etapa intermedia: la pérdida de autonomía
Durante este periodo, las fluctuaciones cognitivas se vuelven más frecuentes y las alucinaciones pueden generar ansiedad o paranoia. El deterioro motor se hace más evidente, requiriendo asistencia para caminar o realizar tareas domésticas. Aquí es donde los síntomas de demencia empiezan a interferir claramente con la vida social y familiar.
¿Cuáles son los síntomas de la demencia con cuerpos de Lewy en la etapa final?
En la fase avanzada, el deterioro es global. El paciente suele presentar una rigidez muscular extrema y gran dificultad para comunicarse verbalmente. Las complicaciones más comunes en esta etapa son las infecciones respiratorias debido a dificultades para tragar (disfagia) y la inmovilidad total. El enfoque terapéutico se desplaza completamente hacia los cuidados paliativos y la gestión del confort.
Diagnóstico y abordaje profesional
Llegar a la conclusión de que un paciente tiene demencia por cuerpos de Lewy requiere un proceso de eliminación y observación clínica detallada. No existe una única prueba de sangre que confirme la enfermedad, por lo que los médicos se basan en criterios diagnósticos internacionales.
- Evaluación clínica: revisión detallada de la historia médica y examen físico y neurológico.
- Pruebas neuropsicológicas: tests diseñados para medir la memoria, la atención y las funciones ejecutivas.
- Estudios de imagen: resonancias magnéticas o tomografías para descartar otras causas como tumores o accidentes cerebrovasculares.
- Pruebas de medicina nuclear: el DaTSCAN puede ayudar a identificar la pérdida de transportadores de dopamina, algo común en la LBD.
Tratamiento y cuidados del paciente
Aunque actualmente no existe una cura definitiva, el tratamiento de la LBD se centra en controlar los síntomas y mejorar la funcionalidad del paciente. Es un equilibrio delicado que requiere supervisión médica constante.
Manejo farmacológico
Se suelen utilizar inhibidores de la colinesterasa, que también se emplean en el Alzheimer, para ayudar con la confusión y el pensamiento. Para los síntomas motores, se puede considerar la levodopa, aunque debe usarse con extrema precaución ya que podría empeorar las alucinaciones. Es vital evitar ciertos antipsicóticos tradicionales, pues los pacientes con cuerpos de Lewy pueden tener reacciones graves y potencialmente mortales a estos fármacos.
Terapias no farmacológicas
La fisioterapia es esencial para mantener la movilidad y prevenir caídas. Asimismo, la terapia ocupacional ayuda a adaptar el entorno del hogar para que sea más seguro. La estimulación cognitiva suave y el mantenimiento de rutinas diarias estrictas ayudan a reducir la ansiedad y la desorientación del anciano.
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